La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales se plantea de forma gradual y sin afectar ingresos ni prestaciones de los trabajadores, explicó la comisionada política nacional del Partido del Trabajo en Tamaulipas.
Gisel Vela
Reynosa, Tamaulipas. – La propuesta para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales ha generado inquietudes entre trabajadores sobre posibles impactos en sus ingresos. Sin embargo, la comisionada política nacional del Partido del Trabajo en Tamaulipas, Cendy Robles, aseguró que el planteamiento no contempla disminuciones salariales.
La dirigente explicó que la intención de la reforma es reducir el tiempo de trabajo sin modificar los derechos laborales ya adquiridos por los empleados, por lo que tanto el salario como las prestaciones se mantendrían intactas.
“La reducción de la jornada laboral no implica una reducción en el salario. El trabajador seguirá recibiendo su sueldo completo y conservará todas sus prestaciones”, afirmó.
De acuerdo con lo planteado en la discusión legislativa, la transición hacia la jornada de 40 horas se realizaría de manera progresiva, con el objetivo de que los distintos sectores económicos puedan ajustarse al nuevo esquema laboral.
Robles señaló que, bajo este modelo, cualquier tiempo trabajado después del nuevo límite semanal será considerado como horas extraordinarias.
“Una vez que la jornada se establezca en 40 horas, a partir de la hora 41 comenzarán a contarse las horas extra, las cuales deberán pagarse conforme a lo que marca la ley”, puntualizó.
La propuesta forma parte del debate nacional sobre la modernización de las condiciones laborales en México y busca mejorar el equilibrio entre el trabajo, el descanso y la vida familiar de los trabajadores.
