Por Redacción
El ingreso de una adolescente de 14 años, embarazada, a una clínica del fraccionamiento La Joya derivó en una investigación de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, luego de que presentara complicaciones y se registrara la pérdida del producto.
El caso se registra apenas días después de que en Matamoros una niña de 11 años, presuntamente víctima de violencia s3xu4l, recibiera atención médica para la interrupción de un embarazo bajo supervisión médica. Ambos casos colocan nuevamente bajo atención la situación de niñas y adolescentes que enfrentan embarazos derivados de posibles hechos de violencia.
De acuerdo con los primeros reportes sobre el caso de Reynosa, la adolescente habría informado al personal de la clínica Médic’s Express que ingirió un medicamento para interrumpir el embarazo y posteriormente comenzó a presentar fuertes dolores abdominales. También habría señalado que fue obligada por otra persona a tomarlo.
La menor, quien presuntamente tenía 20 semanas de embarazo, recibió atención médica y el personal de la clínica notificó a las autoridades ministeriales. La Fiscalía deberá establecer mediante declaraciones, peritajes y evidencia médica las circunstancias en que ocurrió la interrupción del embarazo y si hubo participación o responsabilidad de terceros.
Por tratarse de una menor de edad, su identidad permanece bajo reserva mientras continúan las investigaciones.
