Por Víctor Hugo Guerra
Alrededor de 160 alumnos de la Secundaria General Número 17, ubicada en el fraccionamiento Pirámides, sobre la carretera San Fernando, enfrentan desde el ciclo escolar pasado la falta de maestros, equipo de cómputo, mobiliario y otras necesidades, pese a tratarse de un plantel de reciente creación.
Padres de familia aseguran que actualmente la escuela cuenta únicamente con cuatro maestros y que, según su versión, cada uno cubre alrededor de una hora de clases, por lo que una parte importante de la jornada escolar permanece sin atención docente.
Alberto Maldonado, padre de familia, señaló que la situación contrasta con las expectativas generadas durante la inauguración del plantel, cuando se planteó que los estudiantes contarían con mejores instalaciones y herramientas para su formación.
Una de las principales carencias se encuentra en el salón de cómputo, que permanece sin computadoras ni equipo tecnológico, por lo que actualmente no cumple con la función para la que fue destinado.
A las deficiencias tecnológicas se suma la falta de mobiliario y materiales para el trabajo cotidiano. De acuerdo con Maldonado, algunos docentes han tenido que recurrir a recursos propios para contar con elementos básicos para impartir sus clases.
Los padres de familia comenzaron a gestionar una solución ante las autoridades educativas. Inicialmente acudieron al Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE), donde, según Maldonado, la titular Alicia Pizaña se comprometió a gestionar la llegada de maestros en un plazo de 15 días.
Al no concretarse una solución en el periodo señalado por los padres, llevaron el caso ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos y posteriormente ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Las familias también reportan que parte del mobiliario entregado al plantel es usado y que algunas áreas ya presentan deterioro, pese a que la secundaria tiene poco tiempo de haber sido construida.
Para los padres, el reclamo no se limita a las condiciones físicas del plantel. El principal llamado es a garantizar que los 160 estudiantes tengan maestros suficientes y las herramientas necesarias para recibir clases durante toda la jornada escolar.
Mientras el caso es planteado ante los organismos de derechos humanos, las familias esperan que las autoridades educativas atiendan las carencias y establezcan una solución para regularizar el servicio educativo en la Secundaria General Número 17.
