Autoridades de ambos países destacaron su papel en el desarrollo económico, el turismo y la integración de las comunidades fronterizas; también plantearon retos como el abasto de agua y la infraestructura energética.
Por: Víctor Hugo Guerra
HIDALGO, Texas.– El Puente Internacional McAllen-Hidalgo celebró este sábado 100 años de operación, consolidándose como uno de los cruces fronterizos más importantes entre México y Estados Unidos. Autoridades, líderes comunitarios y representantes de ambos países conmemoraron el centenario de una infraestructura que desde 1926 ha impulsado el comercio, la movilidad de miles de personas y la integración económica del noreste de México con el sur de Texas.
Durante la ceremonia, los participantes coincidieron en que el puente ha sido un factor determinante para el crecimiento regional al facilitar el intercambio comercial, fortalecer el turismo, mantener la conexión entre familias y promover la cooperación entre ciudades fronterizas.
El mayor de McAllen, Javier Villalobos, afirmó que la celebración trasciende a las ciudades de McAllen e Hidalgo, al considerar que la relación con México ha sido fundamental para el desarrollo del Valle del Río Grande. Destacó que el comercio, la cultura, el turismo y los vínculos familiares han convertido al puente en un símbolo de integración binacional.
Por su parte, el alcalde de Reynosa, Carlos Víctor Peña Ortiz, señaló que el Puente Internacional McAllen-Hidalgo continúa siendo el principal vínculo para miles de familias que viven a ambos lados de la frontera y una herramienta estratégica para atraer inversiones y fortalecer la relación entre Reynosa, McAllen e Hidalgo.
Las autoridades recordaron que, desde su inauguración en 1926, esta conexión internacional ha permitido el crecimiento del intercambio comercial y el establecimiento de nuevas oportunidades de negocio entre México y Estados Unidos. En ese contexto, Villalobos reiteró la necesidad de seguir invirtiendo en infraestructura fronteriza para responder al crecimiento económico de la región.
Durante el encuentro también se abordaron los desafíos que enfrentan las comunidades fronterizas para mantener su competitividad. Entre ellos destacaron la necesidad de garantizar el abastecimiento de agua a largo plazo y fortalecer la infraestructura energética para respaldar el crecimiento industrial y poblacional de ambos lados de la frontera.
A un siglo de su apertura, el Puente Internacional McAllen-Hidalgo mantiene su papel como uno de los principales motores de la relación económica y social entre Tamaulipas y Texas, al facilitar diariamente el tránsito de personas, mercancías y actividades que sostienen el dinamismo de la frontera entre México y Estados Unidos.
