Por Gloria Isela Treviño

El asesinato de Patricia Negrete Tafoya, integrante del colectivo Una Promesa por Cumplir, volvió a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan las madres y personas buscadoras en México, un movimiento ciudadano que surgió ante la crisis de desapariciones y la falta de resultados en miles de investigaciones.

Patricia Negrete fue asesinada el pasado 24 de junio en el municipio de Pénjamo, Guanajuato, cuando salía de su jornada laboral en el Hospital Regional de esa localidad. Desde 2021 buscaba a su hermana Laura Angélica Negrete, desaparecida en ese mismo municipio. Tras el crimen, colectivos de búsqueda y organizaciones defensoras de derechos humanos exigieron una investigación pronta y que se esclarezca si el homicidio guarda relación con su labor como buscadora.

Su muerte se suma a otros casos registrados en distintas entidades del país contra integrantes de colectivos de búsqueda, entre ellos Teresa Magueyal Ramírez, María del Carmen Morales y Teresa González Murillo, cuyos asesinatos también provocaron llamados para fortalecer las medidas de protección dirigidas a las familias de personas desaparecidas.

Aunque Tamaulipas no ha registrado recientemente el asesinato de una integrante de los colectivos de búsqueda en funciones, la entidad mantiene uno de los antecedentes más emblemáticos del país con el caso de Miriam Rodríguez Martínez.

Originaria de San Fernando, Miriam comenzó a buscar a su hija Karen Alejandra, desaparecida en 2012. Ante la falta de resultados de las autoridades emprendió una investigación por cuenta propia que permitió ubicar a varios de los presuntos responsables del secuestro y asesinato de su hija, además de colaborar con otras familias que enfrentaban la misma situación.

Su trabajo dio origen al Colectivo de Desaparecidos de San Fernando y posteriormente se convirtió en una de las voces más representativas de la búsqueda de personas desaparecidas en México.

El 10 de mayo de 2017, Día de las Madres, Miriam Rodríguez fue asesinada frente a su domicilio en San Fernando, semanas después de que algunos de los implicados en el caso de su hija escaparan del penal de Ciudad Victoria. Su homicidio generó condena nacional e internacional y marcó un precedente sobre la vulnerabilidad en la que desarrollan su labor las familias buscadoras.

Actualmente, colectivos tamaulipecos como Amor por los Desaparecidos en Tamaulipas, Siguiendo Tus Pasos, Milynali Red, Justicia Tamaulipas y Familiares y Amigos de Desaparecidos continúan realizando jornadas de búsqueda en diversos municipios del estado y han reiterado la necesidad de mantener condiciones de seguridad para quienes participan en estas labores.

Mientras avanzan las investigaciones por el homicidio de Patricia Negrete Tafoya, organizaciones civiles han insistido en que la protección de las personas buscadoras sigue siendo uno de los principales desafíos frente a la crisis de desapariciones que enfrenta México.