Inclusión avanza, pero aún faltan oportunidades

Por Gloria Isela Treviño

Reynosa, Tamaulipas. A pesar de los avances en materia de inclusión, todavía hace falta que la sociedad conozca mejor las capacidades de jóvenes con condiciones especiales como síndrome de Down, autismo y otros diagnósticos, para que puedan acceder a más oportunidades laborales y de desarrollo personal.

“La sociedad ocupa más educación acerca de qué es lo que ellos pueden hacer, qué es lo que ellos pueden lograr y qué ellos también pueden aportar”, afirmó la maestra Claudia Raquel Figueroa Aguirre, responsable del Taller Laboral del Centro de Atención Múltiple (CAM) María Esther Zuno.

El Taller Laboral es la última etapa de preparación que reciben los alumnos dentro del CAM. Durante cuatro años, los jóvenes fortalecen habilidades que les ayudan a desenvolverse con mayor independencia y a prepararse para la vida adulta.

La directora del plantel, Elizabeth de la Cruz Arredondo, explicó que el objetivo es que los estudiantes cuenten con herramientas para integrarse a una actividad productiva o incluso emprender por cuenta propia.

“Todo este tipo de actividades, recordemos que el taller es una capacitación, es el desarrollo de habilidades para que estos chicos tengan una inclusión laboral o tengan algún emprendimiento de forma personal”, señaló.

Como parte de su formación, los alumnos realizan trabajos de jardinería, elaboran productos y participan en proyectos como el servicio de lavandería que actualmente ofrece el plantel para el lavado y secado de cobijas, edredones, sábanas, manteles y toallas.

“A pesar de que ellos tienen una condición, se les está capacitando, se les está instruyendo para que ellos puedan ser independientes”, expresó Figueroa Aguirre.

La docente destacó que una de las mayores satisfacciones para maestros y padres de familia es ver a exalumnos integrados a alguna actividad productiva.

“Nos da mucha alegría cuando vemos a exalumnos que están en algún lugar, que no están en casita encerrados, sino que están haciendo algo productivo para la sociedad”, comentó.

De acuerdo con la directora del CAM, la meta es que cada joven alcance el mayor grado de autonomía posible. Ya sea dentro de una empresa o mediante un pequeño negocio propio, lo importante es que tengan la oportunidad de poner en práctica las habilidades que han desarrollado durante su formación.

Aunque reconocieron que cada vez hay más apertura por parte de empresas, comercios y ciudadanos, coincidieron en que aún hace falta mayor difusión para derribar prejuicios y abrir más espacios donde estos jóvenes puedan demostrar todo lo que son capaces de hacer.