Especialista explica que no es señal de debilidad, sino una reacción del sistema nervioso; advierten importancia de atenderla cuando afecta la vida cotidiana.
Por: Orlando Sánchez
Reynosa, Tamaulipas.– La ansiedad se ha colocado entre los principales retos de salud emocional en Tamaulipas. Indicadores derivados de estudios del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estiman que alrededor del 44.3% de la población del estado presenta síntomas asociados con ansiedad, mientras que casi el 15% reporta manifestaciones vinculadas con depresión, reflejo de la presión emocional que enfrentan distintos sectores de la sociedad.
Otros datos sobre bienestar emocional señalan que más de la mitad de los tamaulipecos ha experimentado episodios de nerviosismo, preocupación o tensión, sensaciones que, cuando se vuelven frecuentes o intensas, pueden afectar el equilibrio personal, el descanso e incluso las relaciones familiares y laborales.
Ante este panorama, la psicóloga clínica Nelly Treviño, señaló que la ansiedad suele ser malinterpretada, ya que muchas personas la asocian erróneamente con fragilidad emocional.
“La ansiedad no significa que una persona sea débil ni que tenga poca fuerza de voluntad. En realidad es una activación del sistema nervioso ante una percepción de amenaza; es una respuesta natural del cuerpo que intenta prepararnos para enfrentar una situación que el cerebro interpreta como peligrosa”, explicó.
La especialista indicó que esta reacción forma parte de los mecanismos normales de defensa del organismo, pero puede convertirse en un problema cuando se mantiene durante periodos prolongados o comienza a interferir con la vida cotidiana.
“El problema no es sentir ansiedad. Todos la experimentamos en algún momento. La dificultad aparece cuando esa activación se vuelve constante o intensa y empieza a afectar el descanso, la toma de decisiones o las relaciones personales”, señaló.
Treviño agregó que comprender el funcionamiento de la ansiedad permite abordarla de manera más efectiva.
“Nuestro cuerpo no está fallando. La ansiedad es un mecanismo de protección. Cuando aprendemos cómo funciona, dejamos de luchar contra ella y podemos empezar a regularla con herramientas terapéuticas”, apuntó.
A nivel nacional, los trastornos de ansiedad también figuran entre los problemas de salud mental más comunes. La Encuesta Nacional de Bienestar (ENBIARE), indica que casi uno de cada cinco adultos en México presenta síntomas severos de ansiedad, mientras que un porcentaje mayor reporta manifestaciones en distintos niveles.
Especialistas en salud mental coinciden en que, cuando los síntomas comienzan a alterar el sueño, la concentración o la estabilidad emocional, buscar apoyo profesional puede ser clave para recuperar el bienestar y prevenir que el problema se agrave.
